Hay momentos que merecen ser inmortalizados justo cuando están ocurriendo. Mi trabajo de acuarela en directo convierte el instante en arte: observo lo que sucede, las miradas, la energía del lugar… y lo traduzco al papel con frescura y espontaneidad. La magia está en que la obra nace al mismo tiempo que el momento que representa.
Cada trazo es irrepetible. El ritmo de la celebración, las emociones de la gente y los pequeños gestos que pasan desapercibidos se transforman en composiciones llenas de vida y personalidad. La acuarela, con su fluidez y transparencia, me permite capturar sensaciones cambiantes de una forma orgánica y dinámica.
Este servicio aporta una experiencia artística única en bodas, eventos corporativos, inauguraciones, aniversarios o celebraciones especiales. Los invitados ven cómo la pieza se va construyendo ante sus ojos, generando sorpresa, complicidad y un recuerdo que se convierte en protagonista del espacio.
El resultado es una obra original, auténtica y personalizada que recoge la esencia del evento: colores, ambiente, historias que solo quien estuvo presente puede comprender. No se trata de una simple ilustración, sino de un recuerdo vivo, lleno de emoción y de carácter propio.










