Hay días que están llenos de momentos irrepetibles. Sonrisas que aparecen sin avisar, abrazos que lo dicen todo, miradas cómplices que cuentan historias. En bodas y comuniones, mi trabajo consiste en convertir esos instantes en recuerdos ilustrados que se viven y se conservan.

Durante el evento, realizo caricaturas en vivo, creando ilustraciones personalizadas de los invitados en el mismo momento. Es una experiencia dinámica y participativa que sorprende, anima y deja un recuerdo único para cada persona. Mientras la celebración avanza, los dibujos van naciendo, convirtiéndose en un detalle original que forma parte del propio ambiente de la fiesta.

Además, también trabajo a partir de fotografías seleccionadas, creando ilustraciones más elaboradas para novios, protagonistas de la comunión o familiares. Cada pieza se adapta a la personalidad y al carácter del evento: el vestido, la ilusión del momento, la complicidad compartida y la atmósfera de un día que no se repetirá.

La acuarela y la ilustración digital me permiten trabajar con colores suaves y detalles expresivos, logrando retratos llenos de luz, cercanos y emotivos. Estas ilustraciones pueden utilizarse como recuerdo personal, regalo para invitados, tarjetas personalizadas o piezas decorativas para el propio evento.

Mi objetivo es doble: aportar entretenimiento durante la celebración y crear recuerdos que perduren en el tiempo. Porque hay momentos que merecen vivirse intensamente… y también guardarse para siempre en forma de ilustración.